The Cool is Dead. Long live the Hyperrealism!
Tesis: El "Cool" cinematográfico está muriendo. Con Cool, me
refiero a una categoría estética, que sublima el "Realismo" a la
categoría "Cool". Si Miles Davis fue el maestro Cool de la música, en el
cine lo fue Tarantino. Obviamente una obra maestra del Cool sería "Pulp
Fiction". Otra, "The Fight Club".
---Y tal vez esa sea una de las fallas de "Django": intentó ser Cool en una época en donde eso ya no es suficiente.
Tampoco puedo describir, lo Cool, con una lista de cualidades y defectos. Recuérdese, salvando las enormes distancias ---her essay is beautifully written---
el "Camp" de Susan Sontag. El Cool se perfeccionó en los noventas, y
posee entre sus cualidades lo digerible y lo astuto. La pieza "cool" es
una pieza astuta e inteligente, como una segunda vuelta de tuerca, como
Matrix o Vanilla Sky. Tiene, además, un look muy específico: clean & shiny.
Ahora, es necesaria una tercera vuelta de tuerca: Spielberg vs. Abrams,
Amenábar vs. Nolan, De Palma vs. Mann. Tal vez, por eso,
también envejecieron Tim Burton y Michael Bay. ---They were so Cool.
Los Wachowski en Cloud Atlas, son post-Cool o Cool-Baroque. La que exista de las dos.
Hipótesis:
en los 90s y 2000s se perfeccionó el realismo en el cine, pero
obviamente viene desde mucho antes: el realismo siempre ha estado
presente en los grandes directores (Godard, Jarmusch, Tarkovsky,
Bergman, etc.) y piénsese, también, en la pintura. Ahora, lo que buscan
los nuevos maestros (y posible gracias al avance del video) es el
hiperrealismo. La cámara ya no se mueve elegantemente, con soltura. Se
mueve a mano, emulando los reality shows o los documentales.
(Hiperrealismo). En ésta búsqueda, por ejemplo, los escenarios ya no son
escenarios, ya son lugares y espacios construidos realmente. Piénsese
en "Hunger Games" (a pesar de ser un "blockbuster", está creada para
una generación más joven: no hay planos épicos, en los que se "presuma"
la dirección de Arte o multitudes de "extras". Hay una cámara en mano, encontrando acciones y
personajes. Lo mismo sucede con Cuarón, (Children of men) y con Bigelow
(Zero-Dark-Thirty). Con Spike Jonze y con Sofia Coppola, con "Beasts of
The Southern Wild" (maravillosa) y, -en momentos- con "Rust & Bone".
No hay un storyboard impecable. Hay una narrativa que se construye in situ,
y en montaje, y una iluminación que pareciera natural (o realmente lo
sea, como en "The Three of Life"). Hay una puesta en escena "invisible".
Hay incluso un par de escenas de "Howl" y "I'm not there" en donde se recrea, exactamente, (mismos planos y en un espacio calcado del original, sólo que con actores) material documental.
Conclusión: El hiperrealismo no es malo ni bueno. Ni siquiera nuevo. Creo que lo han logrado, antes, Tarkovsky, Bergman, Bresson, etc-etc-etc.
Recuérdese,
en pintura, a los Flamencos. Y antes, a los grandes clásicos, como
Zeuxis, cuyo lienzo engañó a los pájaros. Mientras que en los 90s lo
único que logró el CGI, como bien lo dijo D.F. Wallace, fue el "FX Porn", a partir del 2010, el CGI ha logrado una perfección a veces extraña, como en
"Cloud Atlas" o "Life of Pi" y a veces imposible: "Inception", "Les
Miserables", "Prometheus" "todas las mencionadas antes" "etc-etc-etc".
Algunos
creen firmemente que la pintura comenzó a morir con el hiperrealismo.
Quizá, sólo comenzó a salir de los museos. Quizá se vaya transformando,
lentamente, en otra cosa. La Pintura lleva unos cuantos miles de años de
ventaja.
Etiquetas: Bigelow, Cool, Cuarón, D.F. Wallace, Hiperrealismo, Susan Sontag

